Para que tu casa dé miedo no hace falta llenarla de cosas: basta con cuidar tres zonas —la puerta, la mesa y el jardín o la terraza— y elegir piezas con luz y sonido que sorprendan.
1. La puerta: la primera impresión
Es lo que ven los niños del truco o trato. Una cortina con silueta de bruja, una telaraña gigante y una araña grande transforman cualquier entrada. Añade un timbre de mano de esqueleto que suena al pulsarlo. Todo junto en el Pack Puerta Encantada.
2. La mesa: para la cena o la fiesta
Un camino de mesa de telaraña, un candelabro de esqueleto con velas sangrantes, un cuenco con brazos de esqueleto para las chuches y una calabaza con luz roja. Lo tienes en el Pack Mesa Encantada.
3. El jardín o la terraza: un cementerio
Tres lápidas (una con luz verde), estacas de brazos de esqueleto y una araña gigante bastan para un cementerio creíble. Todo en el Pack Jardín Cementerio.
4. Una pieza estrella con sensor
Si quieres un susto de verdad, una figura animada que se active al pasar: la bruja sirvienta que habla o la novia fantasma de 167 cm. Para el salón, las velas flotantes mágicas crean ambiente sin riesgo de fuego.
Ver toda la decoración de Halloween.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo empezar a decorar para Halloween?
La mayoría decora entre una y dos semanas antes del 31 de octubre.
¿Qué decoración de Halloween es segura con niños pequeños?
Las piezas con luz LED (como las velas flotantes) en lugar de velas de cera, y las figuras colocadas fuera de su alcance.
¿Se puede dejar la decoración en el exterior?
Sí, en un lugar protegido de la lluvia. Las lápidas de espuma son ligeras: fíjalas si hace viento.